Se nos va el 2011 y muchos seguramente estarán pidiendo con muchas ganas que ¡se acabe de una buena vez el año! Incluyendome. El 2011 ha sido para unos una total "caca de la vaca" como dirían muchos de mis amigos españoles, mientras que para otros habrá sido un año de buenas cosechas. En mi caso creo que me voy por lo primero. Aunque, si lo pienso con más detenimiento (haciendo uso de las pocas neuronas que me quedan de la cantidad de cosas que tengo que hacer) creo que por sobre todas las cosas malas existe una pequeña luz.
En el 2011 viajé por muchas ciudades de España, fui a Marbella, Barcelona, Ibiza, me enamoré de Roma, Florencia, Venecia, me gradué del Máster, conseguí mi primer trabajo, hice amigos, fui a conciertos inolvidables, me emborraché y perdí la memoria, me apunté a un nuevo Máster y otras cosas más que seguramente recordaré luego. La lista de cosas buenas parece larga pero es porque prefiero no contar las cosas malas, no vaya a ser que vuelva a caer en la depresión, y eso en estas fechas no es muy recomendable. Sin embargo, con todo y eso pienso que siempre es bueno tomar precauciones para el venidero 2012. Y cuando digo "tomar precauciones" no me refiero a volverse locos en un super y llevarse toda la comida no perecedera, aguas, baterias, linternas, y demás artefactos para la supervivencia, como si fuese a acabarse el mundo o para protegerse de algún desastre natural. ¡No! Me refiero a realizar aquellas tradicionales actividades o dícese de los tradicionales rituales de año nuevo.
Cada 31 de diciembre además de las uvas, en Venezuela y en muchos otros países latinoamericanos se suelen hacer rituales de año nuevo. Los rituales no es como mucha gente se imagina de encender una vela en un altar con algún ídolo satánico mientras se recita algún conjuro, en realidad son "actividades recreativas" que la gente realiza en parte porque tienen fe de que les ayudará a solucionarles sus problemas, porque son tradiciones que han ido pasando de generación en generación y lo más importante, porque es divertido. En mi caso prefiero mencionar los típicos rituales venezolanos porque son los que mejor conozco y he practicado, religiosamente casi cada año.
1. Comer las 12 uvas. Este es el que se practica en todas partes, seguramente los de la frutería se forran cada vez que llega diciembre, porque es cuando más uvas venden. Tradicionalmente las uvas se comen a cada una de las campanadas mientras pides un deseo (Ojo es recomendable para esto, comprar uvas sin semillas o quitárselas antes, porque luego o te atragantas o no te da tiempo de terminarlas)
2. Ropa interior Amarilla. El amarillo es el símbolo de la riqueza, del oro y del dinero. El que quiera dinero que no se olvide de ponerse su tanga, braga, panty, pantaleta, calzón o hasta las de vieja que lo cubren casi todo, pero que sea amarillo. Normalmente no se lleva el conjunto completo, con sólo llevar la parte inferior basta. Es que a la gente le gusta que le entre bien el dinero. Por otra parte, en España suele usarse la ropa interior roja, para el amor. Ya lo he probado pero a mi no hizo ningún efecto. Pero si lo que se desea es tener ambas, hacer la combinación de rojo y amarillo no estaría mal.
3. Lentejas. Las lentejas significan abundancia. Para recibir un nuevo año cargado de abundancia, de mucho dinero, hay que comer lentejas cocidas. No es necesario comerse un plato entero, con que sea al menos una cucharada será suficiente. O también se puede llevar lenteja cruda en el bolsillo.
4. La Maleta. Para tener un año de muchos viajes, la tradición es darle la vuelta a la manzana con una maleta, no tiene que ser una maleta enorme de esas de 32kgs ni tampoco tiene que ir llena de cosas, sólo sacar la maleta aunque sea al portal de tu casa. Yo lo hago todos los años y mírame donde estoy.
5. Vaso de agua. Para botar todo lo malo y que se quede en el pasado, se tira un vaso de agua hacia atrás. Sólo se tira el contenido del vaso, no el vaso entero, y hay que cerciorarse de que no hay nadie detrás de nosotros, ya que han pasado casos... Generalmente se hacen estas cosas en el portal de tu casa y el agua se tira de espaldas hacia la calle.
6. Dinero. Dicen que para tener un nuevo año de mucho dinero hay que llevar consigo en el momento dinero en los bolsillos o dentro del zapato. No sé si realmente funciona este ritual, el primer año que lo hice perdí el billete que había metido en mi zapato. Y aún sigo sin encontrarlo.
7. Peticiones. Hay quienes son muy creyentes o no tienen mucho que hacer, lo cierto es que para ser más específicos en lo que quieren para el nuevo año, lo que hacen es escribir 3 deseos o los deseos que se quieran en un papel, dicen por ahí que se debe guardar este papel consigo hasta que toquen las 12 campanadas para luego quemarlas.
8. Pareja. Cuando estaba en el cole, solía pasar mucho el año nuevo con una amiga, en aquel entonces estabamos solteras, solterísimas, y nos habían recomendado que para conseguir novio el próximo año, debíamos subir y bajar de una silla 10 veces. La otra opción era pasar por debajo de una mesa 10 veces. Para estar segura de que obtendríamos los resultados más efectivamente, decidimos hacer ambas. Eso en realidad parecía una gymkana más que otra cosa. Al final terminas sudada y cansada.
9. Ropa nueva. Lo de llevar ropa nueva el dia de nochevieja no lo consideraría un ritual pero como me gusta el número nueve, lo pongo. Según dicen, llevar ropa nueva para recibir el año atrae la buena suerte y las buenas vibras. Yo lo hago siempre pero no por esa finalidad.
Hice un poco de investigación y me dí cuenta que casi todos estos rituales los hacen en muchos países en latinoamerica, sobre todo en Colombia (se copiaron seguramente jeje). Bueno lo importante no es quien haya sido el país pionero, lo importante es hacerlas si en realidad creemos en ellas. Aunque si uno se pone a pensar, la gente lo que más le gusta a la gente es el dinero, casi todas los rituales se hacen para eso. Sin embargo, no hay que negar que es lo que más hace falta. Dicho todo esto, ya es hora de ir preparandose. Yo digo que los primeros 5 son imprescindibles. Pero allá cada quien hará lo que vea que más le haga falta. No recomiendo hacer todos a la vez, terminarán cansadísimos y esa no es la idea. ¡Lo importante es disfrutarlo y divertirse!
Buena suerte y Feliz Año!
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